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Según el libro editado en Madrid en 1747 por Antonio Martín titulado "Arte de Repostería", el origen de la receta de las mantecadas se atribuye a Juan de la Mata, “repostero de la corte, natural del Lugar de Matalavilla, Concejo del Sil de Arriba, Montañas y Reyno de León y Obispado de Oviedo”. De este libro hay una nueva edición de la Editorial La Olmeda (Burgos) en 1992. En el Archivo Diocesano de Astorga, hay documentos de 1805 donde aparecen las Mantecadas de Astorga como dulce de Navidad, fabricadas por los confiteros Máximo Matheo y Francisco Calbo. Tambien se cita en varias ocasiones el origen de las mantecadas de Astorga en el Convento Santi Spiritus de Astorga, de manos de una monja llamada María Josefa Gonzáles Prieto que salió de la Comunidad y las comercializó. Don Balbino Cortés y Morales, en su “Diccionario Doméstico. Tesoro de las familias o Repertorio Universal de Conocimientos útiles”, del año 1876, aporta una receta de la Mantecadas de Astorga, y las menciona como dulce afamado. Varios anuarios a lo largo del tiempo, han mencionado la importancia de las fábricas de mantecadas en Astorga como por ejemplo el Anuario Bailly-Bailliere, de 1891, en su página 1495, donde habla de 12 fabricantes de mantecadas. O el Anuario Riera, de 1901, en su página 1167, donde habla de 11 fábricas de mantecadas. O el Anuario Bailly-Bailliere, del año 1916, en su página 3179, donde menciona el nombre de 9 fabricantes de mantecadas en Astorga, e incluye también el anuncio publicitario de dos de ellos, diciendo que Astorga “tiene nombradía por la fabricación de chocolates y mantecadas”. Según la Cámara de Comercio de Astorga la facturación de mantecadas de Astorga por el ferrocarril (F.C. Norte y Oeste) en 1930 fue de 188.710 Kg.
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