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El español prototipico no existe porque todas las personas que vivimos en nuestra amada España somos diferentes, no somos iguales, tenemos opiniones, gustos, parejas, amigos y otras cuestiones que marcan matices que nos hacen pertenecer a grupos que pocas veces son homogeneos.
Sin embargo, hay algo que homogeiniza no solo al español sino a gran parte de la humanidad y es su rechazo ante todo lo que supone cambio, y esto es remarcable en todo lo relacionado con las comidas, por aquello de que es mejor malo conocido por bueno por conocer.
Es decir, las personas, en todo el mundo, lo reconozcan o no, son presas de sus temores atavicos, es decir, no quieren probar nada que los saque de su rutina culinaria suponiendo, erroneamente, que con lo que han comido siempre estan bien.
Es por eso que, cuando se habla de comidas gourmet el español prototipico muestra inmediatamente su miedo a lo desconocido en una serie de preguntas muy pero muy retoricas: ¿Pero quien va a comprar esos productos? ¿Pero que es un producto gourmet? Pero... esa sola palabrita (pero) fue repetida infinidad de veces en una gran cantidad de tonos y variaciones por las personas que descubrian la existencia de Iremar.
Hoy, tanto tiempo despues, los años han confirmado que Iremar tenia razon al animarse al cambio y, si alguien ponia un buen negocio de carnes, vinos y jamones gourmet el publico, sin dudas, responderia entusiasmado, como sucedio en los hechos.
Este exito, sin embargo, no es resultado de la casualidad, ni de la buena suerte; este exito es resultado del trabajo, constante por parte de Iremar, para ofrecerle a sus clientes solo los mejores productos gourmet del mercado, aquellos que no pueden hallarse en ningun otro sitio a un precio de oferta.
Para saber más al respecto solo ingrese al sitio web de Iremar: http://aceitesvinoscarnesyjamonesgourmet.com/

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